La energía es un sector en constante evolución, y Uruguay tiene la capacidad, la estabilidad y el talento para liderar este proceso en la región. Este camino requiere compromiso, diálogo y decisión. La agenda propone una mirada de largo plazo para el sector energético, los pilares que la rigen: competitividad y eficiencia, confiabilidad y seguridad, sostenibilidad e inclusión y acceso universal asequible. Cada pilar define metas a 2030, 2040 y 2050.
El documento presentado busca consolidar la economía del hidrógeno y también incluye puntos tales como la opción del almacenamiento de la energía, el futuro de los hidrocarburos y la adaptación de las empresas energéticas.
Este instrumento se forjó en distintas etapas durante la última administración, busca disparar la discusión entre el sistema político y, en particular, el Parlamento. No es solo un documento, es un compromiso con nuestro futuro.
Un futuro en el que la innovación y la eficiencia serán la base del crecimiento económico; en el que la seguridad energética sea sinónimo de desarrollo, y en el que la sostenibilidad garantice el bienestar para las próximas generaciones. Además, cada hogar, cada industria y cada emprendimiento debe poder acceder a energía limpia y al alcance de todos.






